Reflexión

¡Crisis ecológica! Desafío para la Iglesia

Es también una acción cristiana el aprender a pensar y actuar con sentido ecológico. El pecado latente evidencia que al humano le resulta más fácil someter a la creación que someterse al Creador. Después de todo, en la raíz de la crisis ecológica se encuentra la ambición humana y lo que se ha llamado “la ganancia económica mediante la pérdida ambiental”. Es parte del discipulado cristiano cuidar la creación de Dios, así como Él también lo hace.

Descubriendo mi corazón

En un tiempo de mucha vacilación, Dios nos llama a entregarle nuestro corazón y dejar que Él sea el único Señor de todo nuestro ser. El mandamiento más importante es éste: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón” (Mt. 22:37).