La última enseñanza de Ravi

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Parece ser que Ravi Zacharias (1946-2020), uno de los más grandes apologistas cristianos de todos los tiempos, era también un depredador sexual. Y todo este escándalo y conmoción tiene mucho que enseñarnos a nosotros los cristianos.

Aunque Ravi compartió miles de mensajes a través de los años y al rededor del mundo, su mensaje más importante para todos podría ser este, su mensaje final dejado de esta manera, un mensaje de como terminamos viviendo vidas dobles, como terminamos con héroes de dos caras.

Si como resultado del escándalo de Ravi Zacharias nos tomamos un tiempo para reflexionar sobre esto y tomar medidas sanas para evitar este problema en el futuro, sería una importantísima corrección de curso para la Iglesia, y el que Ravi haya sido expuesto podría terminar siendo algo positivo en vez de negativo.

Ahora bien, antes de entrar a la reflexión como tal, consideremos algunos puntos.

Primero. Sobre los negacionistas.

Si sos parte del grupo de personas que no creen que las acusaciones contra Ravi sean ciertas, que todas estas mujeres —muchas de las cuales nunca se conocieron— pudieron “inventar” testimonios tan increíblemente similares entre sí al respecto de su comportamiento, si creés que los mensajes, las fotos y los videos fueron “plantados” en los teléfonos que los investigadores analizaron, y, aunque es teóricamente posible que exista una “conspiración masiva” para empañar el legado de Zacharias, la realidad es que la evidencia disponible definitivamente no apunta en esa dirección.

La firma de investigadores independientes que fue contratada por RZIM para estudiar el caso concluye su reporte con lo siguiente:

«Nuestra investigación se limitó a la conducta sexual inapropiada del Sr. Zacharias, e incluso en cuanto a eso no fue exhaustiva. Reconocemos que no hemos hablado con todas las personas que pudieran tener información relevante para proporcionar. Nos esforzamos por equilibrar la necesidad de integridad con la necesidad de conveniencia, y estamos seguros de haber descubierto evidencia suficiente para concluir que el Sr. Zacharias participó en conductas sexuales inapropiadas».

— Informe de investigación independiente sobre conducta sexual inapropiada de Ravi Zacharias.

Al respecto, la Junta Directiva de RZIM declaró en una carta abierta:

«Ser víctima de contactos, insinuaciones y conductas sexuales no deseadas es horrible. Es diametralmente opuesto a todo lo que creemos sobre el valor y la dignidad de las personas. Creemos no solo a las mujeres que hicieron públicas sus denuncias, sino también a otras mujeres que no habían hecho públicas sus denuncias contra Ravi, pero cuyas identidades e historias se descubrieron durante la investigación. Tristemente, las testigos describieron interacciones que incluían sexting, tocamientos no deseados, abuso espiritual y violación. Estamos desolados por lo que la investigación ha sacado a la luz y nos dolemos con las mujeres afectadas por este terrible abuso».

— Carta abierta de la Junta Directiva de RZIM sobre la investigación a Ravi Zacharias.

Carson Weitnauer, un colaborador de años del ministerio para la divulgación del Instituto RZIM, escribió en su blog personal cuanto sigue:

«Caer en cuenta de que Ravi Zacharias no fue el mayor apologista de su generación, sino uno de sus mayores fraudes, se ha sentido como una traición catastrófica. Al lidiar con esta noticia he sentido una combinación enfermiza de repulsión y dolor».

— “Una traición catastrófica” por Carson Weitnauer.

Así que, si creés que Ravi no hizo nada de lo que se le acusa, la situación no pinta muy bien para tal convicción.

Segundo. Sobre los indignados.

Hubo gente que se exaltó diciendo «¿Cómo? ¡No pueden hablar de alguien que ya no está para defenderse!». Si bien es normalmente buena idea darle lugar a las personas para defenderse de acusaciones en su contra, ¿es realmente esto una verdad absoluta?

Si yo muriera mañana y la policía encontrara una docena de cadáveres enterrados en mi patio y la investigación demostrara que todos fueron muertos por mí, ¿realmente dirías que nadie puede decir nada porque yo ya no estoy vivo como para defenderme? Si ese es el caso, la meta de cualquier líder cristiano que hace cosas horribles debería ser ocultarlas hasta el día de su muerte, porque, una vez muerto, sus fans mantendrían a la gente callada. Hay una palabra que define a las personas que quieren encubrir cosas por sus líderes. Se les llama “facilitadores”.

Y sí, como norma general, no deberíamos andar por la vida tratando de exponer las faltas de otros. Si un líder cristiano lucha con cosas en privado, no tenemos por qué buscar “desenmascararlo” para arruinar su reputación, especialmente una vez que ha muerto. Pero cuando hay víctimas de lo que este líder cristiano ha hecho, si todavía hay personas que siguen sufriendo las consecuencias de sus acciones, aun después de muerto, entonces probablemente sí deba ser expuesto; dependiendo de lo que sea mejor para las víctimas y para la Iglesia en el mundo.

Tené en cuenta que Ravi Zacharias sí tuvo una oportunidad en vida para responder a las acusaciones en su contra. Y él respondió a esto con mentiras y culpando a la víctima.

Si escuchaste la versión de que hubo “un hombre y su mujer extorsionándolo para sacarle dinero”, eso no fue lo que sucedió en realidad. Incluso hoy por hoy RZIM admite que la mujer fue la víctima, que fue seducida y manipulada hacia una relación por Internet, que Ravi tenía intenciones de volverla física. Él pagó a la pareja para firmar un acuerdo de no divulgación para que no pudieran hablar de lo ocurrido, y —una vez que lo firmaron— los presentó públicamente como extorsionadores y a sí mismo como víctima. Ravi logró atormentar a esta mujer incluso después de su muerte, porque hasta hoy aun hay gente que cree la versión de que todo fue montado para extorsionarlo. ¡Y no podemos reparar nada de esto si no podemos hablar al respecto!

Además de este caso, hay un montón de otras víctimas. Leamos sobre una víctima del spa de Ravi mencionada en el reporte de la investigación independiente:

«Esta testigo dijo que su relación comenzó como una relación normal de masajista-cliente, y hasta llegó a pensar de él como una figura paterna. Este obtuvo información sobre la fe de ella y su situación financiera. Ella informó que después de que él dispuso que el ministerio le proporcionara apoyo económico, este le exigió sexo. Según esta testigo, el señor Zacharias utilizó expresiones religiosas para lograr su objetivo, ya que ella fue educada para ser una persona de fe. Ella informó que la hizo orar con él para agradecer a Dios por la “oportunidad” que ambos recibieron. Ella dijo que él la llamó “su recompensa” por vivir una vida de servicio a Dios, y se refirió a los “hombres piadosos” en la Biblia con más de una mujer. Ella dijo además que él le advirtió que nunca hablara en su contra o ella sería responsable de las “millones de almas” cuya salvación se perderían si su reputación fuera dañada».

— Informe de investigación independiente sobre conducta sexual inapropiada de Ravi Zacharias.

Esto suena como abuso sicológico, espiritual y sexual. ¿Debe la iglesia callar ante todo esto para proteger reputaciones?

Consideremos a los cristianos evangélicos que con gusto condenan a la iglesia romana por ocultar abusos, pero insisten en salvaguardar la imagen de Ravi aunque esto implique silenciar a sus víctimas. Este tuvo en vida la oportunidad de dar el paso correcto de confesión y corrección, pero escogió mentir y culpar a las víctimas con tal de proteger su nombre. ¿Realmente creés que también nosotros tenemos que hacer lo mismo por él?

Ahora, si todavía quedan dudas de si esto debe o no ser discutido, el mismo ministerio de Ravi declaró en su más reciente comunicado:

«Queremos ayudar a las víctimas de los abusos de Ravi, y queremos entender a fondo lo que ha ocurrido en nuestra organización y así hacer todo lo posible para que nada parecido vuelva a ocurrir».

— Carta abierta de la Junta Directiva de RZIM sobre la investigación a Ravi Zacharias.

Esas son las metas correctas en este caso: ayudar a las víctimas y comprender a fondo qué ha ocurrido para que medidas puedan ser tomadas y que nada parecido vuelva a ocurrir jamás. Pero sería difícil lograr tales cosas si ni siquiera podemos hablar al respecto.

Tercero. Sobre el cristianismo de Ravi.

Voy a asumir que Ravi era un cristiano profundamente dañado y no un completo fraude. Leí el reporte de investigación íntegramente, y si lo leés te lleva a cuestionarte: ¿Era realmente cristiana esta persona? ¿Creía verdaderamente lo que decía en sus conferencias y libros?

Personalmente —y en vista de lo que está a disposición del conocimiento de todos— creo que podemos ver a un cristiano que tomó muchos pequeños pasos, cada vez más y más profundos en el pecado, a través de varias décadas, hasta que terminó viviendo dos vidas completamente diferentes.

Si viste el show “Breaking Bad”, este es el tema de la serie. Walter White, el protagonista, pasó de ser un profesor de química de secundaria a el capo de la metanfetamina y un asesino. No es que fuese una persona violenta y terrible por naturaleza, sino que siguió tomando decisiones que lo convirtieron en una persona terrible y violenta. Vince Gilligan, el creador de la serie, comentaba que su intención con Walter White era mostrar cómo las decisiones pequeñas que tomamos cada día pueden convertirnos lentamente en monstruos.

Cuarto. Sobre la sorpresa de muchos.

¿Te sorprende que respetados líderes puedan ser capaces de cometer actos terribles detrás de las cortinas? Si es así, realmente no sé dónde estuviste a través de toda la historia humana.

¡Incluso si solo tomáramos a las personas en la Biblia! Esta nos muestra historias de fracasos morales masivos, uno tras otro, con una sola excepción: ¡Jesús! ¡Él es la gran excepción! Todas las otras grandes figuras de la Biblia fracasaron terriblemente.

El rey David fue llamado “el hombre conforme al corazón de Dios” (1 Samuel 13:14, Hechos 13:22), había vencido a Goliat siendo aun demasiado joven como para poder usar armadura. Conquistó Jerusalén, estableció el reino. Todo lo que quería ya, era construirle un templo al Señor. Y el Señor prometió darle “un reino que duraría para siempre”. Entonces David cometió adulterio con Betsabé (2 Samuel 11:2-5) e hizo matar a uno de sus soldados más fieles para tratar de encubrir su aventura (2 Samuel 11:8-14). De acuerdo con la Biblia, un hombre “conforme al corazón de Dios”, se convirtió en un fracaso moral épico. ¿Realmente creés que tu erudito favorito, o pastor o apologista es inmune a esto?

Por cierto, esto debería responder a aquellos que creen que nuestro interés como cristianos debería ser “encubrir” los pecados de líderes populares. La perspectiva bíblica pareciera ser que ciertos pecados necesitan ser expuestos para que lecciones puedan ser aprendidas.

Quinto. Esto es recién el principio.

Más detalles van a ir saliendo a luz sobre la doble vida de Ravi Zacharias. Esto no fue un “resbalón” moral. Esto fue un comportamiento abusivo de largo plazo. ¿Qué tan largo realmente fue? Todavía no lo sabemos. Pero si múltiples víctimas ya salieron al margen, y muchas otras fueron descubiertas durante la investigación —y la investigación fue muy limitada— es de esperarse que más víctimas se presenten y aun peores detalles podrían estar por aparecer.

Sexto. Sobre el posible daño a la apologética.

Si estás preocupado por el impacto negativo que esto podría tener en la apologética cristiana, dejá de preocuparte. Lo positivo de los buenos argumentos y evidencias es que no dependen del carácter de la persona que los presenta.

Uno podría estar más propenso a escuchar a alguien a quien respeta y menos propenso a atender a uno a quien no. Pero al final del día, un buen argumento sigue siendo buen argumento incluso si la persona que los presenta es una persona terrible. Y un mal argumento sigue siendo un mal argumento incluso si la persona que lo presenta es tu persona favorita en el mundo.

Si yo me acercara y te dijera que dos más dos son cuatro y luego te pegara en la cara, eso no debería hacerte dudar de que dos más dos son cuatro. Si me acercara y te dijera que dos más dos son cinco y luego te comprara un auto nuevo, eso no debería hacerte pensar que dos más dos son cinco. Si William Lane Craig mañana matara con un hacha a un bus lleno de niños huérfanos, esto no afectaría el hecho de si el argumento cosmológico Kalam es o no un buen argumento.

De modo que la única manera en que las faltas morales de una persona te pudieran hacer dudar de los argumentos y evidencias presentadas por esa persona es si tu creencia estaba basada en la persona y no en sus argumentos o evidencias. Y si tu creencia está basada en tu gusto por algún apologista, será mejor que te acostumbres a decepcionarte.

Así que, como mucho, el escándalo de Ravi Zacharias debería atormentarte con este pensamiento: «Dios mío, personas que yo admiro y respeto, personas que son mis héroes, podrían ser una porquería detrás de escena. Un hombre que convenció a millones de personas a pensar más cuidadosamente sobre el cristianismo, también convencía a mujeres que trabajaban en sus spas de darles “más que un masaje”. Un hombre que me convenció a donar para su ministerio utilizó esas donaciones para financiar sus aventuras. ¿Cómo puedo confiar en mis héroes si pudiera no saber cómo son realmente?».

Estas no son preocupaciones insignificantes.

Las primeras acusaciones hacia Zacharias (después de su muerte) fueron publicadas por el sitio Christianity Today a finales de agosto de 2020.

El problema del “héroe de dos caras”

Lo creas o no, tanto el mundo en general como particularmente la Iglesia están montadas como para crear héroes de dos caras. Hablemos de cómo los creamos y luego sobre qué podemos hacer al respecto para cambiar el sistema.

Hace un tiempo había leído un artículo sobre casos de adulterio en los que el Dr. Martin Luther King Jr. había estado envuelto. Y eso me descolocó. Estamos hablando de alguien a quien muchos de nosotros recordamos como uno de los más grandes líderes de todos los tiempos, uno de los mejores modelos a seguir de todos los tiempos. ¿Cómo es que alguien así puede ser un adúltero detrás de cámaras? Cómo podés ser el tipo de persona que se enfrenta a la policía, que te golpea con garrotes, te disparan con manguerazos de agua, te sueltan a sus perros, te tiran a la cárcel y con todo eso nunca retrocedés, nunca titubeás. ¿Pero cuando ves una mujer joven y atractiva simplemente no podés resistirlo? ¿Cómo funciona eso?

Bien, hace algunos años estudié sobre la fuerza de voluntad y encontré que existe una conexión entre permanecer fuerte en un área y ser débil en otra.

La fuerza de voluntad es como un tanque con gasolina, tenés un “tanque” de fuerza de voluntad, y podés usarlo para distintas cosas. Es también como un músculo, que podés entrenarlo y fortalecerlo para tener así un “tanque más grande”. Pero tomás de este “tanque” de fuerza de voluntad en cualquier situación que la requiera. Si te estás esforzando por hacer una tarea de matemáticas que realmente no querés hacer, estarías tomando del mismo “tanque” de fuerza de voluntad que usarías, por ejemplo, si estuvieses tratando de dejar de fumar.

Ahora, esta es la parte importante. Si te enfrentás con situaciones estresantes, situaciones que requieran un montón de fuerza de voluntad, en algún momento podés encontrarte extremadamente débil como para resistir una tentación sin relación alguna, que de hecho podrías haber resistido sin esfuerzo si no hubieses drenado tu “suministro” de fuerza de voluntad.

Consideremos cuánta fuerza de voluntad le consumía a Martin Luther King solamente su día a día. Él estaba bajo un montón de amenazas de muerte. Había muchísima gente que quería golpearlo y matarlo. ¿A quién podría él pedir ayuda? ¿A la policía? Había muchísimos policías que querían golpearlo y matarlo. ¿El FBI? El FBI lo estaba acosando y amenazando. Incluso había un montón de líderes cristianos que lo apuñalaban por la espalda. Líderes cristianos que estaban de acuerdo con él sobre el problema y sobre la meta, pero que estaban convencidos que su forma de encarar el problema y alcanzar la meta estaban completamente fuera de lugar, así que lo condenaban públicamente. Esa era su situación general. Todo el día, todos los días. Y todo esto adicionalmente a los problemas particulares en Birmingham, Selma y Salem.

Así que, consideremos esto: tu “tanque” de fuerza de voluntad ya está bastante vacío a causa del estrés de tu día a día, estás en un estado constante de ansiedad, y finalmente tu “tanque” queda vacío por una confrontación épica. Pudiste mantenerte en pie, pero te costó hasta la última gota en tu “tanque”. Entonces, cuando tu capacidad para resistir a la tentación está en su punto más bajo y justo cuando todas las cámaras y el público se van —porque la marcha terminó— dejándote sin responsabilidades. Cualquiera sea tu debilidad, así sean drogas, alcohol, violencia, comidas o —en este caso— mujeres, de repente aparece como cronometrado. No significa que necesariamente vayas a ceder a la tentación, pero, si en algún punto vas a ceder a ella, este es probablemente el momento en el que ocurre.

Vemos a gente quedándose sin fuerza de voluntad en la Biblia. Miremos al profeta Elias. Tuvo una épica confrontación contra cientos de falsos profetas y los destruyó (1 Reyes 18). Fue una victoria absoluta. Cerrada con una señal milagrosa del Todopoderoso. ¿Y qué hizo Elias después de esta victoria indiscutible? ¡Huyó al desierto y rogó a Dios que lo matara! (1 Reyes 19) Le dijo «Basta ya, Señor, ¡quitame la vida!». Y Dios tuvo que sostenerlo milagrosamente porque, una vez que la adrenalina terminó, y su fuerza de voluntad desapareció, Elias ya no quería seguir luchando.

No podés conducir a 200 km/h todo el tiempo, ¡vas a chocar!

¿Y qué tiene todo esto que ver con Ravi? Bien, Ravi tal vez no se enfrentaba a reyes y reinas que trataban de matarlo, ni policías que lo corrieran con garrotes, pero sí era conocido por pasar centenas de días por año lejos de casa viajando. A veces debía volar a un lugar y dar tres o cuatro conferencias ese mismo día. Cuando la jornada terminaba, iba a su hotel a dormir y al día siguiente se levantaba temprano, para volar temprano y volver a hacer lo mismo en otro lugar. Hacer esto día tras día, año tras año, podría pasarle factura a cualquiera. Si bien podría sentirse impulsado a viajar para difundir su mensaje, también podría “sentirse solo” por las noches. No sabemos con certeza por cuánto tiempo Ravi aguantó esto sin cruzar la línea de inmoralidad sexual. Pero, en algún punto, la cruzó. Quizá no iba con intenciones de cruzarla en lo absoluto, pudo haberse encontrado en la conversación equivocada durante un masaje después de un día verdaderamente duro. En algún momento, de alguna manera, cruzó la línea. Y así es como se empieza.

Ahora, como cristiano, ¿qué es lo que se supone que debés hacer cuando cometés algún pecado? Se supone que te arrepientas, pidas perdón a Dios y tomes precauciones para que no vuelvas a pasar por eso. Dependiendo de qué hayas hecho, podría ser que debas confesarlo a otras personas. Tu esposa, tu esposo, algunos amigos en la fe, o incluso a la iglesia. De nuevo, depende de quién haya estado involucrado y quién se haya visto afectado para saber qué medidas deben ser tomadas. Pero es acá donde surge un problema adicional para las personas como Ravi.

Si sos una “estrella de rock” cristiana, con familia, amigos y admiradores que te adoran y te ven como un cristiano modelo, ¿qué hacés cuando caés en pecado? No querés decirle a tu familia o a tus amigos, porque todos ellos te admiran. Naturalmente no querés decirle a tus admiradores, porque eso podría herir su fe y afectar a tu ministerio. Así que lo mantenés en secreto, y así comienza la doble vida del líder cristiano.

«No puedo hablarles a otros sobre esto, ¡no quiero decepcionarlos! No quiero perjudicar mi trabajo. Así que, voy a mantener esto entre Dios y yo». Esto tal vez funcione para algunos, pero también es probable que esta persona, eventualmente, vuelva a tener un día verdaderamente duro, y vuelva a hacer lo mismo. Y, de nuevo, no puede decirle esto a nadie, ¡él es una superestrella cristiana! Así que pide perdón a Dios y sigue adelante. Y luego lo vuelve a hacer, y lo vuelve a hacer, y lo vuelve a hacer. Y cada vez se vuelve un poco más fácil. Hasta que, eventualmente, se vuelve normal. Se vuelve parte de la rutina.

Pero si hay algo que sabemos sobre el pecado es que este rara vez se ve satisfecho con el status quo. Así que, eventualmente, vas un poco más lejos. Cruzás otra línea. Y esa es la línea que seguís cruzando por los próximos dos o tres años, hasta que eso se vuelve normal. Entonces cruzás otra línea. Y así sucesivamente. Si esto sigue adelante, décadas pueden pasar y podés terminar como un “cristiano” que se encuentra haciendo cosas verdaderamente serias detrás de cámara. Y tené en cuenta lo siguiente, ahora sí que no podés contarle esto a nadie, porque llevás haciéndolo por tanto tiempo que ya no es un “desliz moral”. Si la gente se entera de lo que llevás haciendo todo este tiempo, van a concluir que sos un fraude, ¡y qué desastroso sería esto para tu ministerio! ¡Pensá en el ministerio!

¿Y qué pasa entonces? Justificación. La mente puede justificar prácticamente cualquier comportamiento si lo sostenés por el tiempo suficiente.

«¡Mi trabajo es tan importante y tan estresante que Dios va a comprender que yo necesito tener algunas aventuras al margen!». Digo esto porque tanto Ravi Zacharias como Martin Luther King usaron esto como justificación.

Ravi Zacharias les diría a las mujeres en el spa que él necesitaba que ellas le dieran “más que un masaje” porque la única manera en la que él podía lidiar con el estrés que le generaba el ministerio era con este “alivio” sexual. Martin Luther King dijo que las relaciones extramaritales eran una manera de “reducir su ansiedad”. Como si dijeran «Sí, estamos haciendo algo malo, ¡pero es por un bien mayor!».

La diferencia entre Ravi y Martin es que Martin se mostró genuinamente arrepentido por sus aventuras, mientras que no tenemos evidencia de que Ravi siquiera haya reconocido que tenía un problema. Continuó con sus aventuras con otras mujeres incluso luego de haber sido acusado con el escándalo de sexting y sostuvo su postura de que fue “víctima de extorsión” hasta el día de su muerte.

La otra diferencia es que las aventuras de Martin fueron relaciones consensuadas, mientras que las de Ravi, según los testimonios disponibles, fueron —por lo menos en ocasiones— con mujeres jóvenes que fueron manipuladas, presionadas y coercionadas.

Por eso recordamos a Martin Luther King como un “héroe imperfecto”, pero con Ravi no es tan simple.

Ravi justificaba sus aventuras. Y si hacés esto, año tras año, incluso si sos expuesto por una de tus víctimas, podés arrojarla a ella y a su esposo a los leones, acusándolos a ellos de ser los abusadores y ponerte a vos mismo en posición de víctima, y pensar que lo que estás haciendo es “por el bien mayor de la Iglesia”.

«Sí, es triste que tenga que mentir y herir la reputación de esta familia, ¡pero si dijera la verdad afectaría la fe de millones de cristianos! ¡Destruiría mi ministerio! ¡Un ministerio que podría seguir haciendo la obra de Dios por muchos años todavía, incluso después de mi muerte! ¿Por qué herir a mi familia, mis amigos y millones de personas que me miran con admiración? Cuando, en su lugar, puedo lastimar solamente a estas dos personas». Y terminás “sacrificando” personas “por el bien de tu ministerio”, porque tu ministerio es “demasiado importante” como para perderlo. Y es así como terminás convirtiéndote en un monstruo, mientras todavía pensás que lo hacés “para la gloria de Dios”.

¿Cómo paramos esto? ¿Cómo dejamos de crear estos héroes de dos caras?

Primero. Tenemos que reconocer que hay mucha tentación allá afuera y que no muchas personas tienen la capacidad de lidiar con ello sin llegar a tropezar, no importa cuánto te gusten sus libros y conferencias.

Así que, de forma temprana, mucho antes que los líderes entren en el hábito de cubrir sus pecados, deben haber intervenciones preventivas.

Todos los que conforman un ministerio deben sentarse y decir «Comprendemos que ninguno de nosotros acá es perfecto, comprendemos que todos somos capaces de hacer cosas terribles. Pero pase lo que pase, no podemos permitirnos entrar al hábito de justificar nuestro pecado y ocultarlo entre nosotros para “proteger el ministerio”. Así que estos son los pasos que vamos a tomar para tratar de evitar que alguno de nosotros caiga en pecado. Y si alguno de nosotros cae en pecado, esto es lo que debe hacer en vez de encubrirlo. Sabemos que vamos a enfrentar tentaciones, así que, amado líder, si estás viajando y estás estresado, y te encontrás en un mal momento, este es el número al que tenés que llamar para hablar con alguien de confianza. Si hacés algo malo, esta es la persona a la que tenés que llamar para confesar lo que hiciste y encontrar los pasos que deban darse a continuación. Ahora, hagamos juntos un pacto delante de Dios de que este es el plan que vamos a seguir».

Pareciera obvio que esto es algo que todos los ministerios deberían hacer. Pero, lo que tiende a pasar, es que las personas se unen a un ministerio de alguien a quien admiran y lo tienen tan alto en su pedestal que jamás ni les pasa por la cabeza que este podría estar luchando con cosas. Así que no ven la importancia de rendir cuentas.

Segundo. Hermanos cristianos: ¡cortemos con la adoración a líderes! Tus líderes podrán ser talentosos en ciertas áreas. Podrán ser talentosos oradores o escritores, podrán tener un don para la persuasión o para construir ministerios globales, pero si pensás que, porque son talentosos en esas áreas, deben ser talentosos en virtud, ¡eso es un error! Incluso hasta puede que lo sean, pero no podés concluir esto solo por sus grandes conferencias.

Es necesario decir esto porque hay gente hoy que se niega a creer que Ravi Zacharias pudo haber hecho nada de lo que se le acusa.

Una cosa es dar a alguien el beneficio de la duda. Una cosa es decir «Bueno, por lo que sé acerca de Ravi, pareciera ser un líder cristiano extraordinario, así que cuando una mujer a quien ni siquiera conozco lo acusa de algo, no voy a creerla sin buena evidencia que la respalde». Esa es una posición razonable.

Pero esto es muy diferente a decir «¡Todos están mintiendo! ¡Ravi Zacharias es un santo! ¡Todas estas mujeres de spas completamente distintos que dan testimonios increíblemente parecidos sobre lo que supuestamente hizo Ravi son parte de una conspiración! ¡Y estas mujeres obviamente también son hackers que implantaron esas fotos en sus teléfonos y falsificaron los registros de pagos a sus víctimas!».

No deberíamos poner semejante cantidad de confianza en meros seres humanos.

Tercero. Líderes cristianos: ¡el mundo no gira al rededor de nosotros! No somos así de importantes. ¡Nuestros ministerios no son tan importantes!

Puede que alguien leyendo esto diga «¡Cómo podés decir esto! ¡Equis o equis ministerio sí que son verdaderamente importantes! ¡La gente se salva!».

Claro, no estoy diciendo que no son importantes, digo que no son así de importantes. No son tan importantes como para tener que sacrificar tu integridad, mentir y arruinar la vida de algunos por “el bien de tu ministerio”.

Tomá cualquier ministerio que exista en el planeta: ¡Dios puede levantar uno mejor para mañana! Tomá a tu líder cristiano favorito en el mundo: ¡Dios puede levantar uno mejor para mañana! ¿Entonces por qué, en nombre del sentido común, llegamos a creer que somos tan esenciales para el cristianismo que no podemos permitir que la gente sepa lo dañados que estamos? ¿Cómo es que llegamos a convencernos de que nuestra imagen es tan importante para nuestro ministerio que nos es mejor vivir una doble vida que dejar que la gente sepa aquello con lo que estamos luchando?

¡Todos estamos dañados en un montón de aspectos!

Hermanos, líderes cristianos que cubren tanto sus imperfecciones, ¿a qué le temen? ¿Tenés miedo de que la gente se entere que no sos el «Ser perfecto de Dios”? ¡No lo sos! ¡Jesús lo es! Todos tenemos talentos e imperfecciones. Vos también. Y también todos tus líderes y maestros favoritos en el mundo. ¿Entonces por qué, en nombre del sentido común, tratamos de ocultarlo? Como cristianos deberíamos estar permitiendo que otros cristianos sepan de nuestras fallas y debilidades para así poder ayudarnos juntos. No deberíamos estar ocultando nuestras fallas y debilidades y pretender así ser mejores de lo que realmente somos.

Y, si todavía estás preocupado de lo que la gente pueda decir si supiera sobre tus problemas, solo pensá lo siguiente: ¿No te sentirías aliviado de saber que tus héroes también luchan batallas como las tuyas? ¿No los apreciarías incluso más al saber que son personas reales? Por supuesto que habrá gente maliciosa que busque sacar beneficio de esto y hasta perjudicarlos, pero la realidad es que la mayoría de las personas tienden a ser muy perdonadoras cuando otros admiten con honestidad sus problemas.

Así que, de nuevo, ¿a qué le tenemos tanto miedo?

Tal vez sea algo como «Es que si admito que tengo todos estos problemas, siendo yo cristiano por tanto tiempo, ¡la gente puede pensar que en realidad Jesús no trabaja en mí!». Pero, pensá por un momento cuan verdaderamente estúpido es creer esto.

¿Qué pasaría con los cristianos si, una vez cristianos, todos sus problemas desaparecieran? ¿Qué pasaría si una vez que te hacés cristiano ya no tuvieras que luchar con la ira, la sensualidad, el egoísmo, etc.? Estarías entonces parado en tu pedestal de perfección mirando desde arriba a todos los demás en el mundo sufrir con sus interminables problemas. Y allí, muy probablemente, tengas que lidiar con un problema peor: el orgullo. Y digo que es peor porque es el más difícil de ver en uno mismo cuando todo lo que alcanzás a ver es cuan increíble y mejor sos en comparación con el resto.

El Todopoderoso nos hace luchar con nuestras debilidades para guardarnos del orgullo, pero luego, por causa de nuestro orgullo, escondemos nuestras debilidades. ¿Qué nos pasa? ¿Acaso somos tontos? Por alguna razón nos cuesta ver el panorama completo.

No esperes que Dios te libre siempre de tus problemas y tus luchas, sino que te acompañe a través de estos. Y recordá que algunos de estos podrían ser la manera en la que Él te libre de problemas peores. Pero, hagas lo que hagas, si tenés algún problema con el que otras personas podrían ayudarte, no actúes como si no pasara nada. Porque el problema solo va a seguir empeorando, y eso, únicamente puede llevar a cosas peores.

Aprendamos de Ravi.

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Texto original por David Wood

Traducido y editado por Edwin Giménez

Fuente original (en inglés): [VIDEO] «MAKING SENSE OF THE RAVI ZACHARIAS SCANDAL» – ACTS17APOLOGETICS

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Referencias

Director creativo del Ministerio G&V. Licenciado en Diseño Gráfico y músico aficionado. Líder de jóvenes y adolescentes en su iglesia local. Apologista en formación y expositor de G&V.

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